Desde su asunción, Mauricio Macri intentó de varias formas reubicar, erradicar, o simplemente echar a los habitantes de la Villa 31. Diversos fueron los medios que utilizó para hacer que este barrio desapareciera. Y diversas las hipótesis de por qué quería esto.
Amalia Aima, delegada de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) en la Villa 31, fue testigo y parte de varias negociaciones con el Gobierno de la Ciudad por los terrenos ocupados por los habitantes del asentamiento. “Macri utiliza el mismo argumento que tenían los militares del ‘76 para justificar su proyecto de urbanización. Dice que estamos en una zona de peligro por la cercanía al aeropuerto, y que si un avión pierde alguna pieza en el despegue, puede impactarnos”, aseguró.
Cuando Macri asumió la Jefatura de Gobierno en 2007, uno de los temas principales fue la Villa 31. César Gómez fue uno de los delegados del asentamiento que estuvo presente en varias reuniones al respecto. “Sólo íbamos para reafirmar nuestra idea de no irnos. Luego de que rechazáramos varias ofertas, quisieron ofrecernos dinero a los habitantes a través de una empresa consultora, pero también dijimos que no. Es nuestro hogar, nuestro barrio, no queremos irnos”, asevera.
Según Jorgelina Vidal, médica de una de las salas de primeros auxilios de la Villa, el Gobierno de la Ciudad está empleando un método siniestro para expulsar a los habitantes del espacio que ocupan. “No tienen más que la sala que atiendo a donde acudir en casos de emergencia, no hay un proyecto sanitario en mente. Además, la gente del asentamiento tuvo que hacer los desagûes cloacales porque Macri no estuvo dispuesto a enviar una cuadrilla de gente especializada. Hasta que se logró construir todo, las familias tenía que convivir con zanjas a cielo abierto que representaban un foco infeccioso sumamente peligroso”, concluye.
Las protestas por el desalojo de los habitantes se hicieron constantes, sobre todo cuando los habitantes se enteraron del nuevo proyecto de ley por parte del Gobierno de la Ciudad para lograr que el espacio que ocupan las familias en la villa sea pasible de emprendimientos inmobiliarios.

Fuerte presencia policial en uno de los cortes que realizaron los habitantes de la villa

La marcha tuvo un fuerte acatamiento entre los habitantes del asentamiento



















