En medio de un montón de rumores sobre el posible cierre del hospital psiquiátrico Borda, Ciudad2.0 lo recorrió junto al licenciado Roberto Cappiello, Jefe del Servicio 14/22 para adictos.

Los trabajadores del Borda denuncian un negocio inmobilario sobre sus 16 manzanas.
“El gobierno porteño no tiene ningún plan concreto para los hospitales psiquiátricos. Ellos dicen que quieren sacar a los internos a la calle, pero se olvidan que los pacientes no saben cómo manejarse afuera porque perdieron la sociabilidad”, reflexiona Cappiello. ” Si el objetivo es que los pacientes vuelvan a la calle, nosotros podríamos hacerlo con muchos, pero necesitaríamos recursos que no nos dan: casas de medio camino, subsidios y lugares para que puedan vivir. Además, habría que preparar a la sociedad para recibirlos”.
“Además, -agrega- habría que reentrenar a los pacientes para que puedan cocinar, lavar, planchar, afeitarse o sacar un pasaje de colectivo, porque no saben ni cómo manejar dinero. Si no se hace bien, van a terminar volviendo al hospital. El plan de Macri no contempla todo eso. Es más: plantea internaciones de entre 120 y 150 días para que luego los pacientes salgan a la calle cuando, en realidad, el cambio debería ser muy progresivo.

Pintadas en el hospital en contra del cierre.
Otro de los aspectos que Cappiello resalta es la intención del macrismo de privatizar la salud psiquiátrica. “La libertad que los pacientes tienen acá es única. El plan de Macri implica encerrarlos en un lugar rodaedos de blindex y filmados por cámaras de televisión. Eso no es saludable para nadie”, plantea.
A su vez, las clínicas privadas son mucho más caras. “Si un paciente en un hospital público le cuesta a la Ciudad unos 3.500 pesos por mes, en una clínica privada no sale menos del doble”, explica Cappiello.
Un claro ejemplo del fracaso de las internaciones en instituciones privadas fueron las 300 mujeres del hospital Moyano que fueron trasladadas a clínicas privadas. “Hubo muchos casos de depresión e, incluso, varios intentos de suicidio. De hecho, unas 200 volvieron al Moyano. Sucede que esas personas crearon una vida en el hospital que se destruyó en dos minutos”, señala Cappiello.
Si bien hasta ahora hay pocas certezas sobre el plan macrista, hay vario indicios. Por ejemplo, hace varios años el gobierno porteño propuso reacondicionar tres pabellones cuyas obras fueron licitadas y terminadas, pero, al día de hoy, sólo uno fue abierto. Cappiello lo explica en pocas palabras: “el Gobierno no le paga a la empresa y esta no entrega los pabellones. Lo hacen a propósito porque habilitarlos permitiría trasladar a 300 pacientes para arreglar otras zonas, como el pabellón central. Encima de que los hicieron mal porque no tienen las medidas de seguridad necesarias de un hopital psiquiátrico y se parecen más a un hotel, demuestran que no tienen intenciones de seguir invirtiendo acá”.

[...] e indicios sobre el plan del macrismo para los hospitales psiquiátricos porteños, tras la recorrida por el Borda que Ciudad2.0 hizo la semana pasada junto al licenciado Roberto Copiello, director del Servicio [...]
Por: Viaje al interior del Borda « el junio 30, 2009
a las 2:54 pm